
Sin lágrimas que quemen el rostro
Sin lágrimas que quemen el rostro: Las pérdidas silenciosas habitan sin permiso y enseñan a sostener la memoria sin quebrarse.

Sin lágrimas que quemen el rostro: Las pérdidas silenciosas habitan sin permiso y enseñan a sostener la memoria sin quebrarse.

Un paciente, atrapado en la locura y la melancolía, encuentra consuelo escribiendo versos en las paredes. Junio lo inspiraba por el recuerdo de una antigua paciente. Su dolor se convierte en un homenaje poético.

En un café, dos amantes se reencuentran tras años de amor no correspondido. La conexión es innegable, pero deciden no volver a verse.

Conversaciones: Es de los temas que siempre me han apasionado, más cuando son con la muerte. Cada conversación puede ser la mejor terapia.

La eternidad es el mayor triunfo de cualquier verso; el amor correspondido, el de aquellos que aman en silencio.

Introducción A todos nos ha sucedido que, en nuestra soledad y fragilidad, buscamos consuelo en entornos que son indiferentes a nuestro sufrimiento. Nos envuelve una dependencia emocional que, como seres humanos, nos debilita. Sin embargo, en ocasiones somos el faro para muchas personas, el refugio de sus batallas, sin que logren percibir que, detrás de