Conversaciones

conversación con la muerte

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Introducción

Conversaciones: Uno de los temas que siempre me ha apasionado es el diálogo ficticio, especialmente cuando estos son con la que oscura es y bella se presenta. Cada conversación puede llegar tan lejos como tu imaginación lo permita.

Solía escribir muchos poemas breves a los que titulé Diálogos; la mayoría se perdieron en pedazos de papel durante los turnos en Camoapa. Recuerdo que llegué a enumerarlos hasta Diálogos X (10). Hoy, quiero compartir con ustedes una de mis últimas ocurrencias, un diálogo final al que he decidido titular de manera diferente: Conversaciones.

Espero que sea de su agrado, y quedo a la espera de sus comentarios.


Conversaciones

—Y tú, que rodeas mis ganas…
¿Qué quieres?

***

—Solamente morir.
Tantas veces tentado por tu selecto viaje,
es hora de emprenderlo.
¿Por qué has dejado de hostigarme?

En la oscuridad
encuentro tus conversaciones amenas,
y me atrapan más que la vida
que llevo en la luz del día,
día que oculta mis emociones,
la emoción de dejar de respirar
para así volar.

Tus razones son tantas y convincentes:
Dejar lo que nunca he tenido y
buscar lo que, sin duda,
obtendré alguna vez;
vez que puede ser hoy,
vez que puede ser ahora.
Y entregarme al vacío,
donde ya no hay recuerdos,
ni buenos ni malos.

En la depresión,
tus conversaciones son tan agradables
que te amo,
inspiras a cada momento el querer seguirte sin retorno,
y saber si es verdad que, al alcanzarte,
ves tu vida pasar por delante
o son los instantes hipóxicos
de mi materia gris que muere.

***

—Esta noche.
No se hable más.
Necesitas más tú de mí
que cualquier otro ente en mi lista.


Lo puedes encontrar en

Alvarado Pérez, J. L. (2016). [Conversaciones]


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